A Juicio por Difundir filosofía

A Juicio por Difundir filosofía

La Cámara Argentina del Libro y la Embajada de Francia iniciarón una causa judicial contra Nietzsche, Derrida y Heidegger en castellano, la fiscalia desestimo a este sitio pero no a los otros dos, por lo cual estas dos bibliotecas publicas on line han sido cerrados preventivamente hasta tanto la justicia se expida. Juicio criminal contra Horacio Potel por difundir filosofía gratis en la web.



Árbol de la ciencia del bien y del mal

A pesar de que parece que el primer acto sexual de la humanidad fue el causante de la condena expresada por Yavé sobre los participantes en el jueguecito, y lo hizo extensivo a toda la humanidad, la cosa no queda ni medio clara. Al parecer por un lado Yavé ordena lo de "creced y multiplicaros", por otro dice que no se coma del arbolito de la "ciencia del bien y del mal", es precisamente cuando comen del fruto del arbolito cuando descubren que están desnudos, sienten vergüenza y se fabrican delantales para proteger su intimidad. Parece un claro simbolismo hacia la represión de la sexualidad humana recién estrenada que será, y es una constante a lo largo de toda la Biblia, y del Cristianismo hasta nuestros días.

¿O quizá lo que el mismo Dios escribe en la Biblia está ocultando algo todavía más serio? Desde la religión se explica que ese primer pecado no tuvo connotaciones sexuales, que fue un pecado de orgullo humano, que fue un deseo de ser igual que Dios, que fue un desafío lanzado por los humanos recién saliditos de las manos del creador al querer igualarse a el.

Claro que otros lo entienden y lo explican de otra manera. Al parecer el arbolito en cuestión se llamaba de la "ciencia del bien y del mal" curioso nombre, significativo donde los haya. Hay quien interpreta el simbolismo del arbolito como un intento por parte de Dios en castigar el conocimiento, que en realidad lo que nace en la mente de Eva es el deseo de saber y conocer el entorno que le rodea, empezar a practicar una rudimentaria ciencia del conocimiento, de una realidad en la que está inmersa. Poca importancia tiene si fue Eva o si fue Adán el primero en dar el paso hacia la investigación y el conocimiento, lo cierto es que sintieron el deseo de conocer, aprender e investigar. Lo que se mostraba a sus ojos era desconocido, necesitaban conocerlo obligados por su cerebro humano, la curiosidad innata de nuestra especie no tiene límites, estamos obligados a hacernos preguntas, a contestarlas hasta donde podamos, estamos obligados a investigar, a aprender, a descubrir, a avanzar en el conocimiento, en definitiva a demostrar y buscar pruebas de que lo que creemos es cierto, a crear ciencia. Me importa un rábano si esa característica esencial de nuestra especie fue puesta por lo que unos llaman el dios creador, y otros llamamos simplemente naturaleza. Lo cierto es que está ahí, que no podemos sustraernos a ella, que si no fuera por esa curiosidad innata seguiríamos en el mismo punto que los primeros hombres que hubo sobre la Tierra. Es evidente que tras cada nueva respuesta correcta surge una pregunta nueva, ese es y ha sido el camino seguido por la humanidad, un camino irreversible que nos ha conducido hasta donde en estos momentos estamos, sabremos mucho o sabremos poco, pero no sabríamos nada si no hubiéramos seguido ese camino al que nos obliga nuestro cerebro.

Desde este punto de vista la fábula del "arbolito de la ciencia del bien y del mal" toma una nueva perspectiva. El árbol representaría el conocimiento, la ciencia y sus frutos, la serpiente representa la pregunta, la interrogación surgida en el cerebro de aquellos humanos, y el pecado es sólo el deseo de saber, de aprender, de comprobar, de demostrar lo que se ve, lo que se aprecia, y lo que se intuye. Quizá fuera eso precisamente lo que Yavé quería reprimir. Los que escribieron esa fábula comprendían ya que el conocimiento y la investigación, la ciencia, iría alejando cada vez más al hombre de la estupidez que ellos escribieron, que cada vez el conocimiento iría alejándose más y más de la fe. Eran conscientes de que fe y conocimiento son incompatibles, eran conscientes de que tarde o temprano sus mentiras indemostrables serían descubiertas. Y de ahí surge la denominación de árbol de la ciencia del "bien y del mal". Ciencia del bien cuando esa ciencia esta dominada por la fe, cuando esa ciencia se somete a la fe y trabaja o aboga por ella. Ciencia del mal cuando se aleja de la fe y de la religión, ciencia del mal cuando se descubre que las cosas son neutras en si mismas, que ni tienen nada que ver con Dios ni con la fe. Ciencia del mal cuando se descubre que tras ella ni está Dios, ni se le espera.

Quizá fue eso lo que en realidad el dios Yavé quiso castigar realmente, la curiosidad y deseo de conocimiento de nuestra especie, un deseo al que nos obliga nuestro cerebro humano. Que curioso, el que fue nuestro creador, el que puso en nosotros ese deseo irrenunciable, lo castiga de la forma más atroz y continuada que se pueda imaginar. A lo mejor es que la Biblia no fue escrita por Dios, a lo mejor es que fue escrita por unos hombres, que aunque ignorantes, comprendían ya que tarde o temprano sus mentiras serían descubiertas. Quizá en el Génesis no se trataba de reprimir tanto la sexualidad humana, como el deseo de conocimiento. Aunque después la represión de la sexualidad se haya convertido en el caballo de batalla de la religión cristiana a lo largo de los siglos...

por María Luisa Alba Bustos (Marisa)



Contra la desaparición de
heideggeriana.com.ar
y
jacquesderrida.com.ar

El abogado Raúl Alejandro Ochoa, apoderado de la Cámara Argentina del Libro, inició una causa criminal contra el profesor de filosofía Horacio Potel por infracción a la ley 11.723 de propiedad intelctual. Potel es el creador de los sitios Nietzsche en Castellano (www.nietzscheana.com.ar), Heidegger en Castellano (www.heideggeriana.com.ar) y Derrida en Castellano (www.jacquesderrida.com.ar).

Estos sitios ofrecían una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, además de fotos, biografías, comentarios y enlaces. El más antiguo es el de Nietzsche, que cuenta desde su inicio y hasta hoy con más de cuatro millones de visitas. El buscador Google sitúa a los tres sitios entre las primeras respuestas a las búsquedas por nombre de los autores.

Potel tomó conocimiento de la denuncia en su contra gracias a la vista de un agente de policía encargado de establecer su domicilo, en el barrio porteño de Montserrat. "Usted sabrá en qué anda" respondió el agente cuande se le preguntó cuál era el motivo de la averiguación.

La causa lleva el número 57.627 y actúan el juzgado en lo criminal de instrucción Nº 37 y la Fiscalía 49. Los imputados son los sitios sobre Heidegger y Derrida, ya que la investigación preliminar realizada por la Unidad Fiscal de investigación de Delitos Tributarios y Contrabando (UFITCO) estableció –gracias a la lectura de la página web denunciada- que el fallecimiento de Friedrich Whilem Nietzsche ocurrió en el año 1900, superando los 70 años establecidos por la ley para la conservación de los derechos de autor.

Potel enfrenta hoy la posibilidad de sufrir la intervención de su teléfono, sus casillas de correo electrónico (obtenidas por UFITCO gracias a los servicios de la empresa Telexplorer, según consta en el expediente) y el allanamiento de su domicilio. Esto último, con el fundamento de "establecer el lugar físico donde se origina el hecho".

Las páginas Derrida en Castellano y Heidegger en castellano fueron vaciadas de sus contenidos por el propio Potel. Los enlaces que iban a los textos hoy muestran la leyenda "Este sitio ha sido desactivado debido a una acción judicial iniciada por la CÁMARA ARGENTINA DEL LIBRO"

A partir de la publicación de esa leyenda y de una nota informativa en la red social Facebook, la Red empezó a reaccionar. Potel recibe diariamente mensajes de solidaridad de académicos, estudiantes y autores tanto de Argentina como de varios países como Chile, Ecuador, México y España. La mayoría de estos mensajes hacen referencia a la imprescindibilidad de las páginas para el estudio, la investigación y la difusión de las obras de Derrida y Heidegger en países en los que el costo de los libros hace prácticamente imposible su adquisición para miles de estudiantes, además de no estar algunos de ellos disponibles en librerías.

Potel entiende a los sitios como "Bibliotecas públicas on line". "Nunca lucré ni tuve la intención de lucrar con la publicación de las páginas. En 1999 (cuando empecé con el sitio Nietzsche en Castellano) estaba fascinado por las infinitas posibilidades que la red ofrece para el intercambio de conocimientos.Estos sitios son mi mejor obra, y para mí es trágico haber tenido que removerlos. Son el fruto de muchísimo trabajo y fueron totalmente financiados por mí. No entiendo por qué tanta necesidad punitiva por parte de una corporación (se refiere a la CAL) que dice defender la lectura, la educación y la cultura".

La Cámara Argentina del Libro cuenta con el cuestionable antecedente de haber hecho allanar la sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA e incluso logró condenar a algunos docentes por hacer que los alumnos fotocopien material bibliográfico. La escena de la policía entrando a Puán es recordada con estupor por muchos miembros de esa comunidad académica.

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