Entradas

Mostrando las entradas de 2012

El Escenario Traicionó La Magia

El Escenario Traicionó la Magia
Con la intención de conocer instrumentos primivitos y músicas autóctonas en la década de los '70 este músico realizó una extensa expedición por el Matto Grosso, donde convivió con diferentes tribus y culturas. En una remota aldea de Caraguas le sucedió un episodio iluminador.
Gismonti, se encontraba tocando la guitarra y repentinamente observó preocupado que todos los hombres se alejaron de él y le dieron la espalda y comenzaron a batir las palmas hacia la selva. Él creyó que los había perturbado o que estaba quebrando algún tabú particular.
Después de un rato le explicaron rudimentariamente que, en realidad su música los había conmovido y que entonces, cuando un hombre está haciendo algo tan importante hay que dejarlo solo y que batieran las palmas hacia la selva era para alejar los malos espíritus, para que de esa manera él pudiera seguir convocado esas melodías para ellos mágicas.
Para los caraguas la música era mágica y transformadora. El músico era…

Era un día feliz / El Terremoto y el Mito

Era un día feliz
Tentenvilú había creado el Archipiélago de Chiloé. Ahora descansaba sobre una roca. En ese momento se presentó Caicaivilú y le dijo: - Como soy mas astuto que tú porque veo debajo del agua, quiero poseer tu imperio para reinar sobre los hombres. El Dios de la Tierra, después de reflexionar detenidamente, respondió: - Bien, tu deseo merece una oportunidad, pero tus dominios sólo abarcarán hasta donde veas tierra, lo verde será mío. El Dios del Mar inclinó sus fauces y agregó con fruición: - Gracias por tu generosidad, pero ¿cuándo será eso? - Al nacer el sol subsiguiente. Necesito ese tiempo para prepararme. Mientras se alejaba hacia las profundidades del Océano iba pensando: "Este Tentenvilú pretende confundirme con palabras misteriosas. Pasado mañana seré dueño del Archipiélago, y así, cubriré todo con mis aguas eternas. En cuanto a él, lo que más hay allá arriba son piedras y arena... ¡Tierra!.. ¿Verde? ¡Qué cosa más ridícula! ¡La tierra no es verde! Al tercer día desple…